domingo, 1 de agosto de 2010

¿Pone el velo islámico en jaque al liberalismo europeo?

¿Pone el velo islámico en jaque al liberalismo europeo?
Por: Geraldina González de la Vega
publicada el 26 de abril en el Poder de las Ideas en Eje Central
El pasado jueves en el parlamento belga estaba preparado el voto para una ley que prohibiera y sancionara el uso de la burka en lugares públicos, pero el Primer Ministro sorprendió con su renuncia y el voto quedó pendiente. Bélgica hubiera sido –y todavía puede- ser el primer país europeo que prohíbe y sanciona el uso de este vestido. Francia está trabajando en un proyecto muy similar.
Qué es la Burka y otros detalles
Antes que nada es importante mencionar que existen varios tipos de velos que usan las mujeres que practican el islam. El Hiyab es el código de vestimenta islámico para las mujeres, en él se establece que ellas deberán cubrirse la mayor parte del cuerpo y, dependiendo del medio sociocultural en que vivan y lo ortodoxo de su práctica religiosa, más integral será el velo. Hiyab en árabe significa esconder o cubrir. La historia del hiyab está relacionada desde la antigüedad con la respetabilidad de las mujeres, se diferenciaba entre las mujeres libres y las esclavas, quienes no portaban ningún tipo de velo. El hiyab aparece con más fuerza en la época de Mahoma, en donde se entendía que la mujer que mostraba su cuerpo estaba sometida a un hombre, es decir o era esclava o era prostituta. De esta forma el velo otorga dignidad a las mujeres que lo portan, denotando sumisión a Dios y no a un hombre.
Aunque es controvertida la mención del hiyab en el Corán, existen versículos donde puede interpretarse su uso. Como el cristianismo, el islamismo tiene diversas ramas, entre ellas el sunismo y el chiismo. Las cuatro mayores escuelas Sunni (Hanafi, Shafi'i, Maliki y Hanbali) dictan que la mujer debe cubrirse todo el cuerpo, excepto la cara y las manos. La escuela Salafi por otro lado recomienda ampliamente que se cubran también manos y cara, pero no es obligatorio. La regla básica en que están todos de acuerdo, es en que la mujer debe cubrirse siempre que esté en presencia de un miembro del sexo opuesto, aunque en precencia de miembros masculinos de la familia (Mahrams) las mujeres pueden optar por las reglas de vestimenta más relajadas. Se dice que “una mujer debe cubrir su cuerpo con ropa que no sea entallada y deberá comportarse y caminar de tal forma que no atraiga atención de tipo sexual hacia ella.”
Ahora la verdad es que el islam chií, asiático es mucho más rigorista y desde un principio se ha separado de la interpretación suní, mediterráneo y más tolerante –a excepción de Afganistán y de la vertiente suní del wahabismo existente en Arabia Saudí–. El chiismo defiende una concepción dogmática de la religión y sitúa a la mujer en un estatus de sumisión mayor. Sin embargo, esto proviene menos de la religión propiamente dicha que del fondo cultural en el que se inscribe (Sami Naïr. Foreign Affairs en Español junio-julio 2007).
Las diversas interpretaciones sobre el uso del hiyab han sido criticadas, sobre todo por feministas musulmanas, quienes dicen que el uso del hiyab ha sido una interpretación machista del libro sagrado de la religión islámica y que solamente ha servido para mantener a la mujer humillada y reprimida.
La costumbre de cubrir el cuerpo y la cabeza se ha extendido por toda la cultura islámica, inclusive para los hombres. El velo en la cara ha sido mucho menos utilizado y se restringe a algunas regiones. También el tipo de velo y su uso han estado relacionados con cuestiones políticas, como el llamado nuevo hiyab relacionado con el socialismo árabe y el uso del chador en Irán, relacionado con la revolución de ese país. En las últimas décadas el uso de esta prenda está relacionada con la oposición a occidente y más fuertemente después del 11/9. Para entender el auge en el uso del hiyab, de acuerdo con Sami Naïr (Foreign Affairs en Español junio-julio 2007) es importante tener en cuenta la primera guerra del Golfo en 1991, pues “desde entonces, el integrismo ha experimentado un increíble auge en las sociedades árabes y musulmanas. La idea predominante, no en la población moderna, sino en la rural, es que EE UU y los países occidentales quieren erradicar la identidad musulmana porque constituye una barrera frente a ellos.” En los países islámicos más seculares, como Turquía o Túnez, así como en países occidentales, el hiyab ha experimentado un “nuevo aire”. Muchas mujeres, sobre todo jóvenes, utilizan el velo como un símbolo de identidad o protesta. En Alemania por ejemplo, se puede ver en las calles chicas con vestimenta occidental, muchas veces muy entallada, maquillaje, joyas y velo que combina con su ropa.
La pieza más totalizante del hiyab es la burka de origen pakistaní, aunque es también asociada con la burka tipo afgana (chadri) que cubre inclusive los ojos, permite a la mujer ver y respirar a través de una red. El niqab cubre también todo el cuerpo, pero deja los ojos al descubierto, es común en Irán. El chador iraní cubre cabeza y cuerpo, mientras que los menos integrales son los velos jimar y al-amira los cuales cubren el pelo, el cuello y las orejas. Por último, el más relajado es la shaila que cubre la cabeza pero permite que se asome el pelo y no cubre el cuello completamente.
Las razones a favor y en contra:
De acuerdo con Sami Naïr “hoy el velo puede interpretarse de varias formas: como una postura tradicionalista, que muestra, sobre todo, el respeto a una costumbre; como afirmación de resistencia social (contra los ricos), nacional (contra los colonos), sexual (contra los hombres que acosan) ; como adhesión ideológica integrista, que elige la sharia para fundamentar el orden social y político; como un cambio identitario –que supone una readaptación del islam frente a una globalización que lo demoniza, sobre todo en el discurso de Occidente–, a lo que se añaden ciertos movimientos feministas islámicos para los que llevar el velo se traduce en una “feminización de la religión”, que permite a las mujeres acceder a responsabilidades sociales y políticas.”
Por otro lado, se encuentran las razones de occidente para rechazar el velo, sobre todo la burka o el niqab. La más poderosa es la de la liberalización de la mujer y el principio de autonomía que es el fundamento de las sociedades occidentales. Como es sabido, la migración musulmana hacia Europa ha tenido grandes proporciones, en países como Alemania, Países Bajos, Bélgica, Francia, Reino Unido, las comunidades musulmanas son bastante grandes. Muchas de las mujeres viven y visten de acuerdo con las tradiciones del Islam, lo que en ciertos aspectos choca contra la cultura occidental, liberal, igualitaria y laica.
El machismo y la discriminación de la mujer son asuntos que preocupan a algunos y molestan a muchos y no es un secreto que el uso del velo, sobre todo de la burka y el niqab, se relacionen con ello. Muchas voces se pronuncian por la prohibición de la hiyab pues lo entienden como un símbolo de represión femenina y de su objetivización sexual, se impide a las mujeres vestir como prefieran y ser autónomas en cuanto a su aspecto físico. El velo totalizante es entendido como una limitación inaceptable en una sociedad que abraza y se funda en valores liberales, igualitarios y seculares. Y el velo, en general, es visto como un símbolo religioso que no puede ser tolerado en las escuelas o en oficinas públicas. Sin embargo, la lucha ideológica se fundamenta, de ambos lados, en la libertad y ese es precisamente el quid del asunto. Se dice que quienes defienden el uso de la burka son occidentalófobos y no al revés, pues se aprovechan de los valores occidentales como la igualdad y la libertad y los desafían. Además, es importante mencionar que el Islam funciona no sólo como religión, sino también como ideología y es en esta oposición de valores donde se funda la prohibición de la burka en Bélgica y Francia.
Si los musulmanes, los judíos o los cristianos quieren preguntarse sobre la opresión de las mujeres, también es asunto suyo. Y si ellas lo aceptan, es su problema. La educación escolar debe fundamentar la igualdad de los ciudadanos sin tener en cuenta los dictados de la religión. Son dos cosas diferentes. El pañuelo es un signo de opresión de las mujeres, a quienes, en el espacio privado, sólo se puede educar para que dejen de usarlo. No se les puede obligar a no llevarlo, salvo en el caso del burka“ dice Naïr.
Los argumentos:
à Por el lado de los anti-burka se dice que el velo es discriminatorio de la mujer, un símbolo de dominación machista, además de ser un símbolo religioso inadmisible en una comunidad secular. Pero las razones van más allá, en Bélgica se dice que se debe prohibir el uso de la burka o niqab por razones de seguridad. La modificación del Código Penal sería en el sentido de incluir una multa de 15 a 25 euros o una pena de uno a siete días a las personas que acudan a "los lugares accesibles al público con la cara oculta o disimulado en todo o parte de manera que no puedan ser identificadas". Se exceptúan los casos en que el uso del velo esté previsto en los reglamentos de trabajo o de actos festivos previstos por las ordenanzas de la policía. Xavier Baselen, miembro del partido movimiento reformista de Bélgica que presentó la iniciativa, dijo que la prohibición es necesaria por motivos de orden público. “Es cierto que cuando vives en un país debes aceptar sus leyes. En Bélgica hemos decidido que la obligación de estar visible en la calle es una ley importante desde el punto de vista de orden público, así que la gente que viene a vivir aquí tiene que respetar la ley en la forma en que nosotros respetamos la ley en otros países” dijo Baselen a Al Jazeera (22/04/2010).
Las razones en Francia son que por un lado, se enfrenta al Estado secular pues su uso ataca la laicidad al afirmar públicamente una religión y por otro, que el uso de la burka ataca directamente los valores principales de la República Francesa de "dignidad, igualdad, libertad y fraternidad." Aunque el Consejo de Estado francés ha considerado inconstitucional la prohibición de la burka pues atentaría contra la libertad de las mujeres de vestir como quieran. "Limitar los derechos siempre es malo para todos. Cuando filtramos los derechos a través de un embudo implica restringir.” El organismo asesor del Gobierno de Sarkozy cuestionó además las invocaciones a la seguridad pública en este asunto. En su opinión "ningún trastorno específico" puede ser asociado al niqab "en tanto que tal" (El País 01/04/2010). Se dice también, y creo este es el argumento más poderoso: que no se deberían aceptar comportamientos diferentes atendiendo a la religión de cada persona y que el multiculturalismo es solamente un medio, no un fin en sí mismo. El diferencialismo, dice Naïr es muy peligroso pues implica la no mezcla de unos seres humanos con otros y es el fundamento de regímenes discriminatorios como el Apartheid.
Muchas feministas de los barrios pobres, multiétnicos de Francia se han pronunciado a favor de la prohibición diciendo que ayudaría a las mujeres jóvenes que no quieren usar la burka o el niqab pero que son obligadas por sus parejas o familias. Sin embargo, otras dicen que es un acto de hostilidad contra los símbolos del Islam y argumentan que muchas mujeres musulmanas quieren cubrirse. La gran mayoría de mujeres musulmanas, dice Al Jazeera, no usan el velo totalizante, pero el niqab, es muy común en la península árabe y los estados del Golfo. Mientras que la burka es usada en Paquistán, India y Afganistán (Al Jazeera 22/04/2010)
à Por el lado de los pro-burka se dice que la prohibición del velo va precisamente en contra de los valores occidentales que se pretenden defender, pues cada quien es libre de profesar sus creencias religiosas y además cada quien es libre de vestirse y autodefinirse como mejor le parezca y que la prohibición transgrede libertades. Se arguye que las mujeres que portan la burka o el niqab han elegido usarlos y ni el Estado ni la comunidad pueden prohibirles usarlo. Por ejemplo Riay Tatary, presidente de la Unión de Comunidades Islámicas de España (Ucide), ha dicho que “la decisión de llevar esta prenda es de cada mujer. Una decisión que puede ser personal o religiosa. No entiendo por qué el Estado tiene que regularlo." También se ha dicho que si el problema es de seguridad, "para eso ya existen los documentos de identificación (DNI, pasaporte) en los que las personas salen con el rostro descubierto. Y si se requiere para su identificación, las mujeres pueden desprenderse del burka." (El País 01/04/2010).
En Bélgica, Isabelle Praile, vicepresidenta del Ejecutivo Musulmán de ese país, advirtió que "hoy puede ser un velo que cubra toda la cara, mañana el velo, después el turbante sij, y después quizá la minifalda". En Francia se ha dicho que se trata únicamente de una medida electorera y populista que tendrá como consecuencia un peligroso nivel de intolerancia cultural. La burka es usada apenas por unas 2mil mujeres y aunque fuera de los círculos fundamentalistas nadie aprueba su uso por considerarlo contrario a los principios secular y de emancipación de la mujer, la prohibición tendría repercusiones peligrosas (Liberation Paris 22/04/2010). Quienes se oponen a la ley en Francia, han dicho que no podrá ser aplicada, pues se trata de un número muy bajo de mujeres y será vista como otro ataque al Islam por los cerca de 5 millones de musulmanes que viven en ese país (Time 23/04/2010).
¿Qué hacer?
Se dice que la prohibición de la burka y el niqab privan a las mujeres de su derecho de expresar su identidad. Si se busca integrar a las mujeres cubiertas por burkas y niqabs a las sociedades belgas o francesas y a los valores que éstas defienden, dudo que la prohibición sea el mejor medio para hacerlo. Si una mujer juzga que es indigno salir descubierta, al prohibirle usar la burka, probablemente no saldrá. Human Rights Watch se ha pronunciado en este sentido: “violan los derechos de aquellas que eligen usar la burka y no hacen nada por ayudar a aquellas que son obligadas a usarlo.” Yo creo que puede ser que estemos ante un caso de paternalismo justificable para evitar un daño, pues las mujeres que viven detrás de esas sábanas no tienen la información completa que les permita tomar una decisión racional. Considero que ninguna persona puede optar racionalmente por cubrirse con una sábana para afirmar su identidad. Al contrario, se despoja de ella. Quizá convendría, en otra entrega, analizar el concepto de incompetencia básica y paternalismo jurídico. Por el momento, pongo el debate sobre la mesa.
Un dato final:
El 1 de marzo, el Financial Times publicó una encuesta sobre la actitud de los europeos ante una posible prohibición del burka y otros velos usados por mujeres musulmanas. El resultado fue mayoritariamente favorable.
- Francia. El país con el proyecto más adelantado dio la mayor tasa de apoyo a la prohibición, un 70%.
- España. Un 65% de los españoles están a favor de que se regule.
- Italia. En el otro gran país mediterráneo, el apoyo a la prohibición alcanzaría el 63%.
- Reino Unido. La tradicional inmigración británica no impide que haya un 53% de apoyo a la medida.
- Alemania. El más reticente: sólo un 50% lo aprueba.
(El País 01/04/2010)
Mientras revisaba esta nota, la ministra de asuntos sociales de Niedersachsen, Aygül Özkan, primera de ascendencia turca en ocupar un cargo de ese nivel en Alemania, hablaba sobre la prohibición de los velos en las escuelas, a la par de la prohibición de los crucifijos en los salones de clases. “Los símbolos religiosos no tienen cabida en las escuelas, éstas deben ser un lugar neutral.”

Ver la segunda parte de este texto AQUI